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Al volver de las navidades has tenido muchos gastos y, por ese motivo, necesitas un anticipo de tu nómina. ¿Puedes pedírselo a la empresa?

Si pides un anticipo de tu nómina a la empresa a cuenta del trabajo realizado durante el mes en curso, esta está obligada a concedértelo siempre que la devolución se produzca en la fecha prevista de pago de la nómina. Por ejemplo, si el 15 de enero le pides el salario devengado entre el 1 y el 15 de ese mismo mes, la empresa está obligada a otorgarte ese anticipo si liquidas la suma recibida el 31 de enero.

Solicitar un anticipo a la empresa

Sin embargo:

  • Si le ofreces a la empresa devolver el anticipo en varios meses (en lugar de hacerlo cuando deberías cobrar la nómina), ya no será tratado como un anticipo en sentido estricto, sino de un préstamos, y no estará obligado a concederlo.
  • Si estás de baja, la empresa tampoco está obligada a concederte anticipos. La razón es que ni la prestación de IT ni los complementos adicionales sobre ésta se consideran salario.

Si, por otro lado, solicitas un anticipo de las pagas extras que ya has devengado y todavía no has cobrado (por ejemplo, de la extra de verano de  2019), la empresa tampoco está obligada a concederlo. A pesar de que las pagas extras sí son salario ya devengado, no existe obligación de atender la solicitud (excepto si el convenio colectivo establece lo contrario), ya que la ley sólo obliga a la empresa a adelantar el salario devengado del mes en curso.

Si el anticipo que concede la empresa se corresponde a los días ya trabajados del mes corriente, no puede cobrar intereses. En cambio, la empresa podría exigir intereses si el anticipo lo solicitas respecto a alguna paga extra y la empresa lo ha concedido voluntariamente.

Si como trabajador, pides a tu empresa una cantidad superior a un simple anticipo, o si siendo un anticipo de los días ya trabajados le pides devolverlo durante varios meses, ya no se tratará de un anticipo sino de un préstamo. En este caso, la empresa no está obligada a concederlo (salvo que el convenio colectivo prevea algún tipo de préstamo o ayuda obligatorio).

Además, siendo un préstamo, la empresa puede cobrar intereses:

  • Si la empresa no cobra intereses, el trabajador estará cobrando una retribución en especie sujeta a IRPF.
  • Esta retribución en especie se cuantifica por la diferencia entre el interés pactado y el tipo de interés legal del dinero. Sobre la retribución en especia así determinada, la empresa deberá liquidar la cotización a la Seguridad Social y el correspondiente ingreso a cuenta del IRPF del trabajador.
  • Este tratamiento fiscal complica la gestión de estos préstamos, por lo que algunas empresas no hacen nada y asumen el riesgo de que Hacienda reclame después el ingreso a cuenta no realizado.

En resumen, si se trata de un anticipo del trabajo ya realizado durante el mes, la empresa deberá concederlo (si el trabajador lo devuelve en la fecha de pago de la nómina). Pero si la cantidad es superior o la devolución se demora, será un préstamos y la empresa no estará obligada a concederlo.

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