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Si has recibido una indemnización por el fallecimiento de tu marido en un accidente de tráfico… ¿Tendrás que tributar por este ingreso? Y siendo así ¿qué impuesto será aplicable, el IRPF o el Impuesto de Sucesiones?

Accidente

La compañía aseguradora del vehículo causante del siniestro te ha entregado (por ser la mujer del fallecido) una importante cantidad de dinero.

  • Una parte de lo entregado corresponde a los daños personales derivados del fallecimiento (la indemnización por la responsabilidad civil del causante del accidente).
  • Otra parte, corresponde a los daños causados en el vehículo del fallecido.

A pesar de que ambas cantidades tienen como causa el accidente de circulación, su tratamiento fiscal es distinto. Veámoslo a continuación:

Daños personales

Aunque la indemnización por daños personales sea consecuencia de un fallecimiento, no tributa por el Impuesto de Sucesiones (ISD). En este impuesto sólo tributan las transmisiones de patrimonio por causa de muerte y las cantidades cobradas por los seguros de vida que tuviese contratados el fallecido. El importe que recibe la viuda no es ni una cosa ni la otra: consiste en una indemnización por responsabilidad civil que le paga directamente la aseguradora, y que no deriva de ningún seguro de vida contratado por el causante.

Como no tributa por el ISD, la indemnización por daños personales se considera una ganancia patrimonial y debería integrarse en el IRPF de la beneficiaria. La propia normativa del IRPF establece que están exentas de este impuesto las indemnizaciones en concepto de responsabilidad civil por daños personales, en la cuantía legal o judicialmente reconocida.

Por lo tanto, si la indemnización se ajusta a los baremos establecidos por la normativa para estos casos, o queda fijada en un procedimiento judicial, no tributará. Pero si las partes se ponen de acuerdo extrajudicialmente para pagar una cantidad superior a la establecida en la ley, el exceso sí que deberá incluirse en la declaración de renta.

Daños materiales

El fallecido: la indemnización por los daños causados al coche siniestrado tiene un tratamiento fiscal distinto, ya que el derecho al cobro corresponde a la persona que era titular del vehículo. Si el titular era fallecido, la indemnización deberá integrarse en el IRPF de éste, pero quedará compensada por la pérdida del propio vehículo accidentado.

Herencia: Una vez esté integrada esta cantidad en el patrimonio del fallecido, formará parte de la herencia, sumándose así al resto del caudal hereditario a efectos de calcular el ISD. Aunque la viuda sobre directamente de la aseguradora, fiscalmente este importe realiza un camino más largo.

La viuda: Si el vehículo era propiedad de la viuda, el derecho al cobro le corresponde a ella. Siendo así, ya no recibirá esta cantidad dentro de la herencia de su marido, sino que tendrá que integrarla en su IRPF.

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