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Si como empresario o profesional recibes una indemnización por no competir o por no desarrollar una actividad durante un determinado plazo, ¿puedes aplicar la reducción del 30% por rendimientos irregulares?

No competencia. El socio de una importante consultora llegó a un acuerdo con esta para cesar en sus funciones. Y, entre otros importes, recibió una indemnización a cambio de no competir con la firma durante los siguientes cuatro años, indemnización que integró en su IRPF en los siguientes términos:

  • La declaró en el ejercicio de cobro como rendimiento de su actividad económica (así estaba declarando sus ingresos “normales”).
  • Y aplicó sobre ella la reducción por rendimientos irregulares. Los rendimientos de actividades económicas también pueden disfrutar de esta reducción, mitigándose la progresividad del impuesto.

Sin reducción. Hacienda revisó la declaración y consideró que la reducción no era aplicable. Entendió, por una parte, que el pago no se encontraba dentro de ninguno de los supuestos de renta irregular previstos en la normativa y, por otra parte, que la renta no se había generado en un período superior a dos años, ya que el derecho a cobrarla nació en el momento del cese, al suscribirse el pacto de no competencia.

El contribuyente impugnó las actas y el asunto ha llegado recientemente al TEAC, que ha fallado a favor de Hacienda. Pero más allá de este fallo, lo interesante es que el TEAC ha reconocido que el afectado podría haber actuado de otra forma que, en la práctica, también hubiese reducido la progresividad del IRPF:

  • En las actividades económicas, la imputación de los ingresos debe realizarse según el principio del devengo, que es distinto al de exigibilidad y al de cobro.
  • De acuerdo con este principio, el contribuyente debería haber declarado esa indemnización de forma proporcional en los cuatro años de duración del pacto de no competencia, ya que es en ese período en el que se va devengando.

El tribunal enfatiza que, al tratarse de una indemnización a cambio de una “obligación de no hacer”, el contribuyente deberá probar que durante ese período se le genera un lucro cesante. Pero no niega que, aportada dicha prueba, la imputación se realice en los años de duración del pacto.

Finalmente, el TEAC también analiza si podría considerarse que el contribuyente ha optado por el “criterio de caja” por ese ingreso. Y concluye que, más allá de la corrección o no de esa opción, en este caso la reducción por irregularidad tampoco sería posible: la imputación temporal, siguiendo principios distintos al de devengo, no es posible si supone una tributación inferior.

En definitiva, la aplicación del principio del devengo permite imputar “hacia el futuro” este tipo de indemnizaciones (siempre que se demuestre el lucro cesante compensado), suavizándose la progresividad del IRPF y obteniéndose un efecto similar al conseguido con la reducción por irregularidad.

La indemnización puede imputarse proporcionalmente durante el plazo de duración del pacto de no competencia. Ello permite reducir la progresividad del IRPF, aunque no pueda aplicarse la reducción por rentas irregulares.

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